Mapa de recursos


El rostro de la piedra

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Bajo el cielo de Salceda hay una roca, una gran roca con hijos desperdigados en cada monte.

Tras la órbita de O Porriño, Salceda ha convertido la industria de la piedra en el estandarte económico del ayuntamiento

 
En Espicho do Faro las rocas se recortan con serenidad sobre la cumbre. En la subida a San Cibrán unos enormes bolos son como apariciones amenazadoras que nos acercan a un conjunto casi irreal. Gigantescas magnitudes van marcando la senda de un paraje en el que piedra y árboles se funden en una bella sinfonía esculpida por manos de lluvia y viento. Las peñas de San Cibrán son la inspiración de Salceda. Empresarios y trabajadores han transformado las piedras en su forma de vida. En las canteras las extracciones se realizan a un ritmo endiablado y en las empresas transformadoras se buscan fórmulas para incrementar la producción. Las piedras ornamentales han revolucionado la economía de este territorio y son sus embajadoras en todo el mundo. El City Hall de Tokio, el parlamento europeo y cada vez más edificios en Estados Unidos son la prueba de que al granito le sobran posibilidades y cualidades. Los arquitectos marcan la pauta colocando granito en fachadas y suelos de sus obras. Ahora, los retos del sector pasan por solucionar la competencia desleal de países como China que revienta los precios del mercado sin cumplir con las normas medioambientales y de seguridad en el trabajo. También es importante descubrir nuevas aplicaciones para los residuos de granito con el doble objetivo de proteger al medioambiente y seguir obteniendo beneficios del serrín que ahora se desecha.
El granito es la gran industria de Salceda, pero no la única. El polígono de O Cerquido sigue creciendo y el instituto del suelo prepara ya otros 60.000 metros cuadrados de uso industrial. De hecho en Salceda apenas hay paro y la población ha aumentado en 2.000 habitantes en sólo cuatro años. Hoy son más de 7.000 vecinos que disfrutan de buenos servicios: obradoiros de empleo, auditorios... La demanda inmobiliaria también aumenta. Se están construyendo alrededor de 300 nuevas viviendas y en la última comisión permanente del ayuntamiento se han concedido licencias para construir otras 280. Además Salceda ha recuperado su vieja vocación agrícola. Con imaginación se han trasladado a esta zona cultivos exóticos como el ya conocido kiwi de Nueva Zelanda y la próxima novedad de la frutería que será el kiwiño koreano, sin pelo y con un ligero toque a piña. En el centro de formación y experimentación agraria de Entenza se estudia la adaptación de los cultivos de huerta a este suelo que es especialmente fértil. Se hace dentro y fuera de los invernaderos contando con un clima benigno como aliado imprescindible. En Galicia hemos conseguido ponernos a la cabeza del sector de flores. Producimos el 38% de los claveles cultivados en toda España y somos los sextos en cultivo de rosas. Aquí se investigan también las distintas variedades de frutales para mejorar el rendimiento y adecuar las plantaciones al suelo gallego. Se hace lo mismo con las uvas albariñas que en esta época ya están a punto para la vendimia.
La tierra en Salceda tiene tanto que decir como la piedra y las dos juntas componen rutas naturales muy atractivas para otro sector: el turismo. El sendero das Greas nos demuestra que Salceda es una tierra de pazos. Tanto el de Pegullal como el de Aballeson privados y solo es posible admirar los escudos en la entrada u obtener una visión furtiva desde algún muro próximo. En la Ascensión, el sendero nos llevará también ante cuatro sobreiras centenarias que siguen empeñadas en desafiar las leyes del tiempo y de la gravedad.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook