Mapa de recursos


EL PADRE MIÑO : RIO DE RIQUEZA

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

La riqueza Piscícola del Miño

El río Miño,el gran río de Galicia , es un vivero natural que nos ofrece, entre otras, dos especies exquisitas con una demanda gastronómica extraordinaria : la lamprea y la angula.

 
El Miño lo tiene todo. Paisaje, interés ecológico y una estupenda zona de ocio. Pero no se queda ahí. La riqueza piscícola del Miño es legendaria.
Pescadores gallegos y portugueses se dedican de manera profesional a la captura de lampreas, angulas y sollas. Incluso hasta los años sesenta era un buen río salmonero. Pero en lo que destaca en nuestros días es por las capturas de lamprea y angula, dos criaturas marinas de misteriosa biología que se han convertido en auténticos manjares y suponen el sustento de muchas familias. La pesca de ambas se realiza de manera artesanal y, además, de noche.
Para capturar la lamprea utilizan trampas de red o unas varas con garfios aprovechando los momentos de reposo del pez, que remonta los ríos hacia arenales y pedregales para deshovar. Fue una especie muy presente en los ríos españoles, hoy prácticamente se limita a la cornisa cantábrica y a algunos ríos de la provincia de Pontevedra. El Miño es uno de los agraciados.
La lamprea era considerada por los romanos como una exquisitez. Hoy es un bocado amado y odiado a partes iguales. Hay a quien su aspecto provoca rechazo y quien se enamora perdidamente de su sabor. Los expertos dicen que entre enero y marzo está en su punto, cocinada de mil maneras, en su sangre o en empanada.
La angula no es menos caprichosa. Las crías de la anguila regresan al lugar en el que sus madres iniciaron su último viaje, cuando partieron hacia el mar de los Sargazos para deshovar. Después de cuatro años y miles de millas de recorrido, con apenas unos centímetros vuelven al río para completar su crecimiento.
Tienen una demanda gastronómica extraordinaria, que sólo son capaces de frenar los altos precios. Pero pocos se pueden resistir a probarlas en primavera, su mejor época, y los ecos de su exquisitez han llegado hasta Japón, en donde son grandes consumidores.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook