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Costa Ártabra

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El tramo entre las Illas Sisargas y Os Aguillóns, dos de los más impresionantes espacios marinos que podemos conocer

Sigamos navegando por nuestros dos mares, Desde Galicia Para El Mundo ponemos proa al norte más norte. Para llegar a él hemos de recorrer la Costa Ártabra que se extiende desde las Illas Sisargas hasta el mar que se contempla desde el santuario del Apostol Andrés, en Teixido.

 
Magnus Portus Artabrorum, lugar de residencia de la tribu de los Ártabros, celtas que poblaron la zona de las rías de A Coruña y Ferrol hasta la invasión romana en el año 62 a.C. Tuvo que ser el propio Julio César el que desterrara a estos guerreros de los que hemos heredado tantas cosas que en algunos diccionarios internacionales se use " ártabro" como gentilicio sinónimo a "ferrolano". Hoy la Costa Ártabra o Golfo Ártabro es un espacio marino de sorprendente riqueza geológica que incluye paisajes tan diversos como la propia personalidad de los ayuntamientos que la forman, a saber: Cariño, Cedeira, Ferrol, Narón, Valdoviño, Ortigueira, Ares y Mugardos.
Entre las Illas Sisargas y Os Aguillóns se esconden parajes de ciencia ficción, mar embravecido, islas misteriosas?. de ahí que las leyendas que los rodean incluyan a normandos invasores o piratas como el celebérrimo pirata del siglo XVI Francis Drake, que llegó a ser Sir y condecorado por la Royal Navy por sus actos de pillaje.
En la Costa da Morte, frente a Malpica de Bergantiños, las Sisargas se convierten en vigías privilegiadas de un mar que rompe en las tres islas que forman el archipiélago: la Grande, Malante y la Chica amén de varios islotes adyacentes. Sus acantilados son dominados por el faro construido en 1.853 que había sido precedido por una fortificación religiosa. Un gran variedad de aves ha fijado su hogar en las islas, intentando huir de una extinción casi inminente en caso de la Gaviota Sombría o la Tridáctila.
De un faro del XIX volamos hasta otro del siglo II d.C, la Torre de Hércules, construída durante el mandato de los emperadores romanos Trajano y Adriano, y que sirvió como faro de navegación de la antigua ciudad de Brigantium, la actual A Coruña. Hoy, esa edificación donde pudo haberse situado la mítica Torre de Breogán pugna por ser Patrimonio de la Humanidad y sigue siendo el mejor foco para la Ciudad de la Luz, con permiso de París.
Los coruñeses se han ido trasladando poco a poco a Oleiros, municipio que ha multiplicado por 6 su población en las dos últimas décadas. Dos playas como la de Santa Cristina y Santa Cruz son lugar de paseo ineludible cuando la noche cae.
Estamos en la Costa do Dexo donde O Seixo Blanco no deja indiferente a nadie, esa veta blanca en una zona geológica en continuo estudio despierta la imaginación del más sobrio oficinista. Y de ahí a Miño, conocido hasta 1.910 como Castro. Su Playa Grande es destino turístico verano tras verano y paisaje trufado de pequeñas embarcaciones durante el resto del año.
Llegamos a Ferrol, centro de poder naval, astillero de prestigio mundial, ciudad con cierto aire de decadencia decimonónica que la convierte en señorial. Las lagunas de Doniños y Valdoviño junto con la Serra da Capelada son enclaves que albergan más de 1.000 aves acuáticas durante el invierno. Allí encuentran una variedad paisajística en la que se alternan rocas básicas y ultrabásicas, dunas primarias, estanques mediterráneos, lagunas. En la Capelada encontramos el acantilado de mayor altitud en Europa, que llega a su cima en la Vixía da Herbeira, más de 600 m sobre el nivel del mar.
De Cedeira a nuestra última parada, Os Aguillóns, también conocidos como Farallóns, tras haber pasado por San Andrés de Teixido, lugar de culto y peregrinación después de que uno de los doce apóstoles atracara su barco en esa zona y dónde surge el famoso dicho: "vai de morto o que non foi de vivo".
A las escarpadas puntas de los Aguillóns, donde el Atlántico y el Cantábrico luchan en encarnecida pelea desde el principio de los tiempos, sólo acceden los viejos lobos de mar de Cariño que, incluso, se atreven a navegar entre dos mares, entre dos mundos, los que unen la Costa Ártabra, desde Os Aguillóns hasta las Sisargas.


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