Los campos que son santos y Leilía - Programa 1047

Los camposantos de Galicia son auténticas obras de arte. Elementos que atraen a visitantes de cualquier parte del mundo. Les ofrecemos un viaje sobre los más significativos de Galicia.

Galicia siempre ha rendido un culto especial a la muerte. Una ceremonia que quizá tenga su máxima expresión en los cementerios gallegos. Hoy recorreremos algunos de los camposantos gallegos para descubrir no solo la riqueza arquitectónica y patrimonial de muchos de ellos, sino también su elevada carga etnográfica que nos define como país.

A lo largo del programa también rediremos homenaje a los 24 años de trayectoria de las seis pandereteiras de Leilía.
 


Los campos que son santos
 
En Europa existe la llamada Ruta Europea de Camposantos, uana propuesta que fue reconocida en 2010 por el Consejo de Europa como Itinerario Cultural.

El del Cementerio lucense de San Froilán o coruñés de San Amaro, recientmente incorporado, forman parte de esta ruta.
El diseño de los camposantos, la riqueza monumental de los mausoleos son elementos de valor, pero también lo es sin duda, el atractivo de los personajes que yacen en ellos.
En este sentido, en Galicia destaca el llamado Panteón de los Gallegos Ilustres, que se encuenta en la Iglesia del Convento de Santo Domingo de Bonaval.

Los restos de Rosalía de Castro fueron trasladados aquí a finales del siglo 19. El escritor Alfredo Brañas yace enfrente, junto a ellos el poeta Ramón Cabanillas y el escultor Francisco Asorey. En 1984 este panteón recibió los restos del escritor, político y dibujante Alfonso Daniel Rodríguez Castelao. Los del cartógrafo Domingo Fontán, el primero en elaborar un mapa topográfico y científico de Galicia, en 1988.
 

Las Tumbas de la Catedral
 
Reyes, canónigos, nobles generosos con la basílica, trabajadores de la propia Iglesia y otros personajes anónimos duermen el sueño de los justos en la catedral compostelana.

Obispos, arzobispos, cardenales y otros religiosos se reparten por la multitud de capillas que rodean al altar mayor aunque también encontramos tumbas ajenas como la del arquitecto Domingo de Andrade. Es en el Claustro Medieval donde se acumula la mayor parte de fosas.
Paseando por esta impresionante galería somos testigos de la historia a través de las tumbas. Algunas han sido prácticamente borradas por el tiempo y otras son ejemplo de las modas. Por ejemplo, en los años 20 los marmoleros estaban influidos por el Art Decó y una década más tarde se volvía a diseños más austeros como la propia España demandaba.
 

Ciudades en silencio
 
Los cementerios se han convertido en reclamos turísticos en muchas ciudades europeas. No son sólo lugares de silencio y muerte. La historia de un pueblo también está en sus cementerios.

Esta ruta por los cementerios de Galicia arranca en Padrón, en el atrio de la colegiata de Iria Flavia, enlosado de epitafio. A la sombra de un olivo descansa el premio Nobel Camilo José Cela

. La Iglesia de Santa María A Nova, en Noia, es visitada por su cementerio. Las tumbas medievales han convertido a este cementerio en uno de los más importantes de Europa.
Y como contrapunto, la modernidad: el cementerio de Fisterra, catorce cubos de granito varados en la costa, frente al océano.
 

Marful
 
Marful

Marful, nos ofrece "Romaxe da nosa Señora da Barca", un video clipa grabado en el Panteón de Galegos Ilustres .
 

Es Vázquez Taín, juez, nos lee a Rosalía
 
Espacio semanal dedicado al 150 aniversario de Cantares Gallegos: José Antonio Vázquez Taín, juez

 

Leilía, 24 años de camino
 
Las Leilía cumplen 24 años en pleno proceso de creación, preparando su último trabajo.

En todo este tiempo no han tenido ni un momento de parón, dicen de ellas que son pausadas pero constantes. Nosotros añadimos un adjetivo: sorprendentes. Cada disco supone una evolución, una ruptura con lo ya establecido, por eso estas pandereteiras está tan presentes en la música gallega, porque se han inventado su propio género
 

La Colegiata del Sar: la basílica inclinada
 
Fuera del casco histórico de Santiago de Compostela y donde nace el río Sar, se eleva desde el siglo XII la Colegiata de Santa María.

La construcción del edificio medieval de Santa María de Sar comenzó por las capillas de la cabecera de la iglesia bajo la influencia directa del taller de construcciones de la Catedral de Santiago. Xelmírez la consagró antes de su muerte en 1140, cuando aún faltaba más de un siglo para su conclusión, que data de 1263. En el exterior destacan los soportes de la iglesia, construidos en el siglo XVIII para evadir la amenaza de derrumbe del santuario. La inclinación de sus muros también es visible en su interior. El templo está coronado con una bóveda del siglo XVI.
 

Las ruinas de Santa Mariña
 
El camposanto más melancólico del mundo. Así definía Álvaro Cunqueiro a las ruinas de Santa Mariña de Dozo, situadas en la parte alta de la villa de Cambados

La Iglesia consta de una sola nave dividida por cuatro arcos transversales, cinco capillas laterales, torre con escaleras de caracol, sacristía y capilla mayor. Las Ruinas son de una belleza sobrecogedora, en ellas resalta la decoración con bolas que apareció en Galicia en el siglo XII. Pero la humedad y la no restauración acentúan el paso del tiempo en las pinturas murales, que se vuelven case invisibles en la capilla mayor.
 

El cementerio de los ingleses
 
En en 1902 el Ayuntamiento de Villagarcía concedió una licencia para la construcción del cementerio y se consagró el terreno para entierros de oficiales y marineros anglicanos de la Royal Navy.

La costa gallega ha sido el medio de vida de numerosas familias, pero también se convirtió en lecho de muerte para muchos marineros. Es la costa del mundo con más naufragios documentados, más de cuatrocientos desde el siglo XIV. Es aquí donde los camposantos se extienden hasta el mar. A finales del siglo 17, cuando la Armada Britania era la más poderosa del mundo, sus barcos atracaban en la ría de Arousa, o “Arousa Bay”, como la llamaban los ingleses.
 

San Amaro, un cementerio vivo
 
San Amaro es uno de los cementerios urbanos más bellos de Galicia. Una necrópolis abierta al mar, con buenas vistas al Golfo Artabro

Custodia más de 20.000 sepulturas. Recorrerlo es recorrer la historia de la ciuda. La ciudad de los muertos es un reflejo de la ciudad de los vivos: tiene cuatro barrios con nombres de santos, crecieron al mismo ritmo y sufrieron los mismos problemas de falta de espacio. Lo que era un cementerio en superficie se transforma en una gran barriada funeraria con bloques de nichos. Conserva sus zonas elegantes: Visitar la necrópolis de San Amaro es como pasear entre lo más selecto de la sociedad coruñesa del siglo XIX. Banqueros, empresarios, políticos y artistas ocupan los mausoleos y panteones más suntuosos.
 

 
 


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