A CUERPO DE REY - Programa 458

Caldas, villa de reyes
 
Los primeros pobladores de las tierras de Caldas fueron tribus indígenas que se hacían llamar cilenos y que practicaban ritos paganos en honor al dios Edovio, entre otros.

Cuando profundizamos en la historia de un pueblo, nos acabamos haciendo siempre la misma pregunta: quiénes habrán sido los primeros intrépidos que escogieron estas tierras para abandonar la vida nómada y construir aquí un hogar, y esto es lo mismo que preguntarse una vez más de dónde venimos
 

Caldas, a cuerpo de rey.
 
A lo largo de la historia Caldas fue capaz de atraer la atención de reyes y gobernantes que lo eligieron como su favorito.

Las calles antiguas de Caldas conservan todavía el esplendor de su pasado mientras el resto de la villa se remueve día a día para hacer sitio a los que llegan. Una profunda transformación que ha estado motivada precisamente por su localización estratégica.
 

Caldas, Villa Jardín
 
La villa de Caldas de Reis tiene lugares evocadores capaces de transportarnos a mundos exóticos.

Un vetusto y centenario roble todavía recuerda la excitación y el alboroto que se vivía en Caldas allá por el año 1883. Él ya estaba allí cuando todo aquello sucedió y si los anillos de su tronco pudiesen hablar nos contarían año por año la biografía de ese precioso jardín centenario y de su carballeira.
 

Villa acogedora
 
Lo saben bien sus habitantes y es lo que desde aquí les queremos mostrar: en Caldas se vive de maravilla.

En Caldas de Reis todo está al alcance de la mano. Estamos a un tiro de piedra de Pontevedra y Vigo, al sur, y hacia el norte, tenemos muy próxima la capital de Galicia, Santiago de Compostela.
 

Villa termal
 
Caldas de Reis ya nos dice con su nombre la importancia que han tenido y tendrán las aguas termales en su historia y crecimiento. Pero quizás el gran momento de esta villa termal aún esté por llegar.

Como en tantos otros casos en Galicia, la villa de Caldas creció en torno a sus portentosos manantiales de aguas medicinales, ya conocidos por los especialistas en este tema, los romanos.
 

La ruta de los sueños.
 
La situación geográfica de Caldas es absolutamente privilegiada. A media hora de Santiago, a un cuarto de hora de Pontevedra, y situada en el eje Coruña Oporto.

Hay otras muchas opciones, pero tres rutas son las imprescindibles para aprovechar como se debe, una visita a Caldas: la ruta del vino, la de los petroglifos y la de las playas.
 

Villa fluvial
 
Quizá sea el río Umia, a su paso por Caldas, el elemento más singular del paisaje de la villa, en el corazón del valle del Salnés.

Caldas puede presumir de tener uno de los mejores ríos urbanos de Galicia. La hermosura de sus riberas, en pleno centro, nos promete un paseo inigualable. Un paseo en el que nos encontramos con el gran Parque-Jardín de Caldas.
 

 
 


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