El Vino, el Agua y la Piedra - Programa 674

LA MÚSICA DE LOS RÍOS MENORES
 
Los ríos crean paisajes de naturaleza asombrosa.

La sinfonía natural que suena esta vez nos obliga a seguir otros senderos de agua, porque la lluvia hace que fluyan llenos los regatos que nacen en el Suido, y que se convertirán en ríos menores cuando crucen las tierras del Ribeiro en busca del Miño o del Avia.
 

Ríos que Cantan
 
El agua suena como una sinfonía en el paisaje del Avia que avanza hacia el Miño.

El Avia humedece las ribeiras en su recorrido entre Leiro y Ribadavia. Es un río cantarín y cantareiro, que va de cascada en cascada, buscando en su trayecto las corrientes que favorecen la danza y los remansos para descansar, antes de someterse al río grande que, en O Ribeiro, también es el Miño.
 

LA FIESTA DEL VINO
 
El vino da calor a nuestras celebraciones más importantes.

La Feira do Viño do Ribeiro es una sucesión de actos lúdicos y culturales organizados en torno a la puesta en valor de este vino. Se celebran catas, concursos y las calles de Ribadavia recuperan la tradición tabernaria. Porque dicen que para beber el mejor ribeiro hay que disfrutarlo en el magnífico entorno monumental del casco antiguo ribadaviense.
 

La Cultura del Vino
 
Dos mil años de edad le concede la historia al vino de Ribeiro.

El Ribeiro es el más antiguo de todos los vinos gallegos. Tiene un pasado romano y monacal crecido en las orillas de los ríos, en las laderas y en los valles fértiles de la Galicia con denominación de origen. Los nuevos métodos y modernos modos de elaboración, logran el mejor vino.
 

EL SILENCIO MONACAL
 
La vida monacal transcurría en silencio.

Como en silencio permanecen ahora las piedras de los cenobios, que callan su gran influencia y poder a lo largo de la historia. Los monjes de las principales órdenes religiosas, poblaron las ribeiras de los ríos ourensanos hasta el punto, que allá donde se abrazan Miño y Sil, le dicen Ribeira Sacra.
 

EL PODER FEUDAL
 
El Ribeiro es una tierra rica y fértil que atrajo a nobles y señores feudales.

Los Grovios se asentaron en el Castro de Lás. Dos siglos antes de Cristo, los romanos hallaron oro, descubrieron el agua que sana y nos dejaron el vino que los monjes de San Clodio y Melón convirtieron el oro mejorando su cultivo y elaboración. Y así nació el Ribeiro, para dar nombre a estas fértiles tierras motivo de fuertes disputas medievales.
 

AGUA QUE SANA
 
En esta comarca del Ribeiro la tradición balnearia viene de antiguo.

El Termalismo ha experimentado un tremendo auge en toda esta comarca del Ribeiro y ha dinamizado la economía y la vida de estas pequeñas poblaciones y villas, como Laias y como Arnoia. Las experiencias son tan positivas que cada día surgen nuevos proyectos e iniciativas turísticas en la zona, en donde abundan los establecimientos de Turismo Rural.
 

 
 


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